Un ejemplo muy interesante es el de un dueño de un campo que tiene a dos trabajadores. El primero es extremadamente esforzado: llega temprano, trabaja sin parar desde el primer minuto, no descansa ni siquiera al mediodía y pasa todo el día ocupado… pero solo hace lo que le da la gana, no cumple con las instrucciones del dueño. El segundo, en cambio, es algo flojo: a veces llega tarde, se distrae conversando o mirando los pájaros, pero realiza exactamente lo que el dueño del campo le pide.
Quién es el que agrada más al dueño del campo el que pasa todo el día trabajando pero haciendo lo que le da la gana a él o el que hace única y exclusivamente lo que el dueño del campo quiere evidentemente el que hace la voluntad de su dueño el que mejor dicho la voluntad del dueño del campo.
Y así tenemos que ser Nosotros con Dios incluso llega san Alfonso que quien quien le entrega a Dios todo pero no le entrega su voluntad en el fondo comete un pecado una especie de pecado de idolatría que es algo gravísimo la idolatría es un pecado que aborrece Dios.
Porque en el fondo si usted no está entregándole su voluntad a Dios, usted está creándose en su cabeza un Dios a su medida usted está creando un ídolo, usted está creando un Dios que a usted le conviene. Entonces yo estoy creando un Dios que me permite tales cosas que me aprueba tal pecado que me aprueba tal actitud que no me exige tal sacrificio que no me exige cortar con tal amistad que no me exige cortar con tal vicio y yo creo ese Dios lo tengo en mi cabeza en el fondo yo no estoy entregándole mi voluntad a Dios estoy quedándome con mi voluntad y estoy creando un ídolo en mi cabeza y estoy cometiendo un pecado de idolatría es algo muy grave.
Es impresionante y muy lógico, si nuestras obras no están hechas según el beneplácito del Señor cómo podrán redundar en Gloria suya no quiere Dios los sacrificios sino que se acate su santísima voluntad más le gustan a Dios los sacrificios que miles de corderos cebados se acuerda Esa esa frase más le agrada a Dios la voluntad darnos por entero a él que miles de sacrificios y corderos cados continúa acá
Aquí hay una frase varias frases de la escritura que vienen a reafirmar esto que dice San San Alfonso dice en la carta a los hebreos San Pablo refiriéndose a nuestro Señor tú no has querido sacrificio ni ofrenda entonces dije heme aquí que vengo para cumplir o Dios tu voluntad Nuestro Señor bajó del cielo a la tierra para qué única y exclusivamente para cumplir la voluntad de Dios él se revistió de su carra mortal para dos cosas para cumplir la voluntad de Dios y para mostrarnos el camino a seguir que era justamente cumplir la voluntad de Dios en el fondo sí puede ser considerado lo mismo y nuestro señor lo lo repitió varias veces he aquí que vengo para cumplir oh Dios
tu voluntad en el Evangelio de San Juan he bajado del cielo no para hacer mi voluntad sino la voluntad de aquel que me envió nuestro Señor Jesucristo que era Dios ni siquiera él hacía lo que él quería él hacía la voluntad del padre Él era Dios hombre también en su naturaleza humana
Pero él sabía que su misión en esta tierra era cumplir completamente la voluntad del Padre y así lo hizo y después también recuerden aquel pasaje del Evangelio en que nuestro Señor considera madre y hermanos aquel que cumple La voluntad de mi Padre dice aquí Aquel que hiciese la voluntad de mi padre.
Ese es mi hermano si nosotros queremos ser considerados hermanos de nuestro señor Jesucristo tenemos que cumplir que la voluntad de Dios.
No hay mal que Dios no aproveche para sacar cosas buenas para nuestra alma, eso es lo que tenemos que grabarnos en la cabeza.
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